En medicina estética el ozono se aplica cuando es necesaria la reparación de heridas y/o el efecto antimicrobiano. Es una herramienta que dilata los vasos sanguíneos, mejora la circulación y ayuda en la nutrición de todos los tejidos y órganos; además, estimula el proceso de división de grasas. Como sustancia terapéutica, los beneficios del ozono son muy diversos: oxida las toxinas del cuerpo haciéndolas más fáciles de excretar, normaliza las hormonas y enzimas del tejido en el que se aplica, reduce la inflamación, reduce el dolor, elimina radicales libres, ayuda en el tratamiento de celulitis y a disimular la apariencia de estrías, fomenta la oxigenación de tejidos y aumenta los enzimas antioxidantes.
¿Con qué problemas me puede ayudar?
Las inyecciones de gas ozono alrededor de una cicatriz inducen la desaparición de la constricción de la piel, disminuyen la palidez y aumentan la suavización de las cicatrices para su posterior reabsorción. También son muy útiles en el tratamiento del acné activo.
En el caso del tratamiento de celulitis, se administran estas inyecciones de forma local y sistémica, y también como terapia parenteral en casos de cansancio crónico para equilibrar los procesos de excitación e inhibición del sistema nervioso, aumentando el suministro de oxígeno de todo el organismo.
¿Cuántas sesiones necesitaré?
Dependiendo de cada caso, el número de sesiones puede variar. Los cambios se notan con un mínimo de 4-5 procedimientos. En el caso de celulitis, en algunos pacientes remiten al año.
¿Cuánto tiempo me van a durar los resultados?
Los resultados pueden ser permanentes y puede ser necesaria la combinación con otras terapias en un protocolo de varias sesiones según la evolución.
¿Cómo será el tratamiento?
Previo al tratamiento: durante las sesiones con ozono es necesario suspender todos los suplementos antioxidantes que contengan vitamina C y vitamina E. La presencia de estos compuestos en concentraciones elevadas en sangre interfiere la acción del ozono como agente oxidante y, por ende, en el buen curso y resultado de la terapia.
En consulta te brindaremos un consentimiento firmado en el que te explicamos el tratamiento, el producto a utilizar y sus posibles efectos adversos.
Las vías de administración pueden ser por vía tópica, parenteral, rectal o inyectado directamente en la lesión.
- Directamente al tejido. El gas ozono se aplica directamente en el tejido cuando existe un problema en un tejido localizado, como el caso de una extremidad o una herida. El gas se administra en una cubierta protectora.
- Por vía intravenosa. Para tratar trastornos internos, la sangre es extraída previamente y adicionada con el gas de ozono. Luego, la sangre (con el gas disuelto) se inyecta nuevamente a través de una inyección intravenosa totalmente indolora.
- Intramuscularmente. La terapia con ozono también está disponible como inyección intramuscular. Para esta inyección, el gas de ozono se mezcla con su sangre o agua estéril antes de la administración.
¿Qué efectos secundarios puedo tener?
Si durante el tratamiento hubiese inhalación de forma accidental, ésta podría provocar síntomas transitorios menores o de bajo riesgo como ardor en los ojos, tos, vómitos o dolores de cabeza.
Cuando el ozono se administra a través del recto, se pueden producir síntomas leves de incomodidad como calambres, sensación de paso del gas produciendo cosquilleo u hormigueos.
En el caso de la aplicación intravenosa se han descrito casos de formación de coágulos.
¿Tengo otras alternativas?
Al abarcar un amplio espectro de condiciones, las alternativas son diversas: PRP, vitaminas endovenosas, hidroterapia de colon , plexer® o formulación específica.
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